Los comienzos musicales de Osvaldo Civile, el fundador de Horcas, se pueden rastrear a principios de la década de los ochenta. Civile formó parte de las bandas Escarlata y Té de Brujas, que circulaban por la escena del oeste del Gran Buenos Aires, de donde Civile era originario.

Sin embargo, su carrera como guitarrista comenzó verdaderamente cuando se unió a V8 en el año 1982. A partir de ese momento, Civile no dejó jamás de tocar en vivo ya dentro de V8 o junto a su siguiente banda, el grupo de thrash metal Horcas.

Junto a V8, Civile tuvo la oportunidad de ser protagonista del verdadero nacimiento del heavy metal argentino. V8 participó de conciertos y festivales de metal en gran parte de Capital y el Gran Buenos Aires, tocando con algunos de los grandes grupos de hard rock y heavy metal nacional de la época, como Nexus o Riff. Incluso compartieron escenario con Los Violadores, banda pionera del punk rock en Buenos Aires.

Uno de los puntos más sobresalientes de la historia de V8 con Osvaldo Civile fue su participación en el ya legendario festival BA Rock, invitados a instancias de Riff. La presentación de V8 terminó con un intenso enfrentamiento con parte del público presente, para el cual la música de la banda era simplemente demasiado extrema.

V8 siguió tocando en recitales por toda la ciudad e incluso en una pequeña gira por ciudades de la provincia de Buenos Aires. De este modo, Civile tuvo la oportunidad de foguearse como guitarrista en directo en escenarios exigentes. Muchas veces los conciertos terminaban en violentos incidentes, entre ellos el mítico recital donde tocaron como soporte de la famosa banda española Barón Rojo, en Obras.

Después de que el grupo probara suerte en Brasil, Civile volvería a la Argentina con la idea de crear un grupo inspirado en el nuevo sonido thrash, que sería el germen de Horcas.